Un año más los bomberos forestales se vuelven a ver acorralados entre las llamas y la precariedad laboral, la nefasta previsión y la falta de medios y de personal.
Unos recortes que sentencian nuestros bosques, dificultan su trabajo y ponen en riesgo sus vidas.

Entre el 80 y el 95 % de los incendios forestales en España tienen origen humano.
El primer dato (80 %) corresponde a incendios provocados de forma intencionada, además de los causados por descuidos y negligencias.
Si añadimos los incendios cuyo origen no llega a determinarse —y que rara vez son naturales—, la cifra asciende hasta el 90–95 %.
Las causas naturales no superan el 5–10 %, casi siempre debidas a rayos.