Desde hace ya unos años el compromiso por reconocer el derecho a la vida y a la libertad de los animales se ha convertido en mi forma de vida.
Algo que comenzó gracias al enorme vínculo que se creó entre mi perra Abril y yo y que me hizo plantearme si había alguna diferencia entre el dolor que ella podía sufrir y el de cualquier otro animal. Investigué, y lo que vi me partió el corazón. Desde entonces dejé de consumir cualquier producto de origen animal.

Es por eso que quiero que mi obra ponga su pequeño granito de arena para ayudar a despertar conciencia en la gente que se cruce con ella.
Las siguientes ilustraciones son las primeras de una serie dedicada a los derechos de los animales. Ojalá sirvan para hacer pensar, aunque solo sea un poquito…